Historia
San Juan Pablo II y los Misterios de Luz
Rosarium Virginis Mariae, 2002

«El Rosario es mi oración predilecta. ¡Plegaria maravillosa! Maravillosa en su sencillez y en su profundidad». Así hablaba san Juan Pablo II (1920-2005) apenas dos semanas después de su elección, en octubre de 1978. Su lema, Totus Tuus, «Todo tuyo», expresaba su entrega a María. Tras ser tiroteado en la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981, fiesta de la Virgen de Fátima, atribuyó a su protección el haber salvado la vida.

El 16 de octubre de 2002 publicó la carta apostólica Rosarium Virginis Mariae y proclamó un Año del Rosario. En ella propuso cinco nuevos Misterios Luminosos, o Misterios de Luz, tomados de la vida pública de Cristo: su Bautismo en el Jordán, las Bodas de Caná, el Anuncio del Reino, la Transfiguración y la Institución de la Eucaristía. Sugirió rezarlos los jueves.

La carta llama al Rosario «compendio del Evangelio» y camino para contemplar el rostro de Cristo en compañía de su Madre. Los nuevos misterios se ofrecieron como propuesta, no como obligación, y llenan el espacio entre la infancia oculta de Cristo y su Pasión. Juan Pablo animó además a rezar sin prisa: enunciar cada misterio, leer quizá un breve pasaje de la Escritura y guardar un momento de silencio antes del padrenuestro.