Oremos

Oh Dios, cuyo Hijo unigénito, por su vida, muerte y resurrección, ha adquirido para nosotros las recompensas de la vida eterna; concédenos que, meditando estos misterios del Santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y obtengamos lo que prometen. Por el mismo Cristo, Nuestro Señor. Amén.
Colecta de la fiesta del Santísimo Rosario, Misal Romano (traducción del latín)